El alienado

– Cierto cupo de la población tiene una dotación única, me dijo con una mirada inquisitiva.
Se produjo un silencio total. No le respondí. Me quedé absorto en mis propios pensamientos.
Me hubiera gustado que me dijera de manera láconica lo que realmente quería decir, sin ningún tapujo.
Miré por la ventana. Afuera la primavera había irrumpido con flores en todas las tonalidades.
Había tenido relaciones profundas y entrañables durante la infancia.
Sin embargo, siempre había algo que me diferenciaba de los demás por aquella habiliad que poseía.
Era un alma a la deriva.
Mi vida; una historia de un alienado con un desenlace imprevisto.

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